No sé por qué este año esperé la llegada de esta estación con bastantes más ganas que otras veces... La Primavera simboliza renacimiento, renovación, quizás superación. Y de muchas cosas. De las esperanzas, de las fuerzas, de las expectativas, de los deseos…
Simboliza además la llegada de los primeros calorcitos, de las primeras salidas de noche en mangas cortas, o en remera, o incluso en ojotas. Sin esa cosa de encierro que tiene el invierno y el frío, ese doble encierro en una casa o, a la intemperie, en ropa, pulóveres, camperas, buzos (igual me encanta el invierno, dicho sea de paso)
Todos los años la naturaleza nos da un mensaje claro: lo que parecía muerto, renace; lo gris, se llena de color. La primavera es una estación para celebrar, recordar, proyectar y disfrutar de los aromas y los colores de la vida.
UN TIEMPO PARA APRENDER A VALORAR LOS LOGROS, PARA COMPRENDER QUE LOS FRUTOS SÓLO SON POSIBLES SI ANTES HUBO UNA SIEMBRA.
Llegá Primavera, llegá !