El hombre es el cerebro, la mujer el corazón;
el cerebro fabrica la luz; el corazón produce el amor.
La luz fecunda; el amor resucita.
El hombre es fuerte por la razón;
la mujer es invencible por las lágrimas.
La razón convence; las lágrimas conmueven.
En fin...
El hombre está colocado donde termina la tierra;
la mujer donde comienza el cielo.