miércoles, 19 de octubre de 2011

Fue amor a tercera vista
la segunda vez que te vi
y es que andaba tuerto y distraído la primera.
Cuesta un ojo enjuagarse las torpezas.

¿Dónde estabas cuando no estabas?
¿En qué calles no te crucé?
¿Quién demonios atrasó el reloj de mi muñeca?

No es de nobles llegar tarde a un Romeo...

¿Será que siempre fui una Julieta,
experto en besos de saldo,
salpicando risas idiotas en balcones equivocados?
Afuera se suicida el mundo,
la peste come y avanza.
Yo me quiero mudar a tu ombligo.
Vendo todo y afilo las uñas de este amor.



Me fuiste hermoseando la casa
con vainilla y con hip-hop.
Hoy tus labios le pusieron precio a mi cabeza.