Nada nos puede pasar, todas las bicis y los barcos, la ternura indefinida y esas ganas de volar, nada nos puede pasar. Compartimos la esperanza, que inventamos día a día, son esas pequeñas cosas, esa luz la que nos guía. Nunca estás sola, somos el refugio, ese remolino, ese gusto a río. Nunca estás solo, siempre habrá más sueños, abramos las jaulas, cantarán los pájaros. Siempre volvemos, prometemos cielos, nuevos juramentos, y el verano eterno. Ríos de nuevos caminos, que otros pies han caminado, ex-secretos, escondites, que en el fondo se quedaron, penas que ya nos lastimaron. Aunque el otoño se acerque, tengo aún mucho que andar, muchas cosas que decirte, nada nos puede pasar.